El Rally de Finlandia vivió uno de los momentos más tensos de la temporada cuando el francés Sébastien Ogier, nueve veces campeón del mundo y líder de la prueba, sufrió un violento accidente en el penúltimo tramo de la penúltima etapa. El Toyota GR Yaris del piloto se salió de la pista a gran velocidad, dio varias vueltas en el aire y terminó estrellado en el bosque, provocando la interrupción inmediata de la competencia.
Un susto que heló la sangre
Las imágenes del vuelco, que rápidamente se viralizaron en redes sociales, mostraron la violencia del impacto. Ogier, presionado por su compañero de equipo Sami Pajari, cometió un error en una curva rápida y perdió el control del vehículo. El susto fue mayúsculo, pero lo que parecía una tragedia se convirtió en un milagro: tanto el piloto como su copiloto, Julian Ingrassia, lograron salir del coche por sus propios medios.
Traslado al hospital y diagnóstico esperanzador
A pesar de que ambos estaban conscientes y sin heridas visibles, los organizadores activaron el protocolo de emergencia. Ogier fue trasladado en helicóptero al hospital, mientras que Ingrassia viajó en ambulancia por carretera. Horas después, el equipo Toyota Gazoo Racing WRT emitió un comunicado oficial: 'Fueron trasladados al hospital para someterse a pruebas médicas, cuyos resultados fueron buenos. Debido al gran golpe sufrido en el accidente, ambos permanecerán esta noche en observación en el hospital'.
Durante la decimoséptima especial, Ogier se salió de la pista en una curva rápida. Tanto él como su copiloto, Julian Ingrassia, consiguieron salir solos del carro, sin ayuda externa y sin lesiones graves.
- El accidente ocurrió en la especial número 17, a pocos kilómetros del final.
- La prueba fue detenida con bandera roja por la emergencia.
- Ogier lideraba el Mundial 2026 y era el favorito en Finlandia.
- El equipo Toyota confirmó que ambos permanecerán en observación esta noche.
La noticia ha generado una ola de mensajes de apoyo por parte de la comunidad del automovilismo. Afortunadamente, lo que pudo ser una tragedia se quedó en un gran susto. Ogier e Ingrassia se recuperan en el hospital, y se espera que en las próximas horas reciban el alta médica. El Rally de Finlandia, mientras tanto, continúa con la incertidumbre de si el francés podrá reincorporarse a la competencia.