Un operativo sin precedentes se activó en el estadio Atanasio Girardot cuando el partido entre Medellín y Junior debió ser suspendido temporalmente en el minuto 79, luego de que fanáticos visitantes intentaran invadir la cancha.
El mal comportamiento de un sector de los seguidores del Junior generó tensión en la tribuna occidental, donde intentaron provocar a los hinchas locales tomando fotos con una bandera, lo que desencadenó los incidentes.
La seguridad del estadio tuvo que intervenir rápidamente para controlar la situación y garantizar el orden en el desarrollo del encuentro deportivo.
Este hecho empañó el desarrollo del partido y reavivó la preocupación por el comportamiento de los aficionados en eventos deportivos masivos en Medellín.