El informe de empalme elaborado por la Policía Nacional y entregado a la nueva administración encabezada por Abelardo De La Espriella deja en evidencia una agenda de retos institucionales que combina necesidades presupuestales, modernización tecnológica y fortalecimiento del talento humano.
Un déficit de $417.792 millones que urge cubrir
El documento identifica una brecha cercana a los $417.792 millones, recursos que, según el reporte, se requieren para atender necesidades en protección balística, armamento, control operacional, sostenimiento logístico y capacidades tecnológicas especializadas.
Modernización tecnológica con Big Data e inteligencia artificial
Entre las prioridades también figura el fortalecimiento del sistema de bienestar para los policías y sus familias, con el propósito de mejorar las condiciones de vida del personal en todo el territorio nacional. A ello se suma la intención de consolidar una política de renovación tecnológica basada en el uso de ‘Big Data’ e inteligencia artificial para fortalecer el análisis predictivo y orientar las acciones preventivas del servicio de policía.
Plan quinquenal para sumar 57.000 patrulleros
Otro de los ejes del informe corresponde al fortalecimiento del pie de fuerza. Para ello se propone ejecutar un plan quinquenal de incorporación que permita sumar 57.000 nuevos patrulleros, con un promedio de 11.000 ingresos por año, como parte de una estrategia para garantizar la sostenibilidad operativa de la institución.
Infraestructura y talento humano: 184.542 integrantes
En cuanto a la infraestructura y el talento humano, la Policía Nacional registra una capacidad institucional de 184.542 integrantes, conformada por 7.458 oficiales, 68.822 suboficiales y nivel ejecutivo, 75.891 patrulleros, patrulleras, agentes y personal equivalente, 23.467 auxiliares, 4.271 estudiantes y 4.633 funcionarios no uniformados.
Cooperación internacional y nuevas sedes
En el ámbito internacional, el documento propone evolucionar hacia un modelo de cooperación policial con enfoque estratégico y anticipativo, apoyado en inteligencia artificial y tecnologías emergentes. Igualmente, recomienda consolidar jurídicamente a Ameripol, proyectar una nueva sede para ese organismo, institucionalizar las Reuniones de Altos Mandos Policiales (Rampol) como mecanismo de cooperación fronteriza y materializar el Centro Integrado de Gestión Policial Internacional (CIGPI) para fortalecer la presencia de Colombia en escenarios internacionales.
Flota aérea y fluvial: desafíos operativos
De otro lado, la capacidad operativa de la Policía Nacional, según el informe de empalme, está soportada por una flota de 110 aeronaves, de las cuales 52 son de ala fija y 58 de ala rotatoria. El documento señala que 50 aeronaves se encuentran operativas, mientras que 27 están fuera de servicio, situación que plantea uno de los desafíos para la nueva administración en materia de mantenimiento y disponibilidad de los medios aéreos. En el componente fluvial, la institución reporta una capacidad de 204 unidades, distribuidas en 18 embarcaciones, utilizadas para el despliegue de operaciones en ríos y zonas de difícil acceso.