En horas de la mañana de este miércoles 24 de junio, empezó a circular con fuerza el rumor de que la polémica mesa de paz urbana, entre el Gobierno Nacional del presidente Gustavo Petro y los voceros convictos de los grupos delincuenciales organizados del Valle de Aburrá, habría llegado a su fin tras la elección de Abelardo de la Espriella como próximo jefe de Estado.
La duda la generó la Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades), que a través de un comunicado publicado en su cuenta de X expresó su preocupación y manifestó que el país y la región requieren información clara, transparente y oficial sobre los protocolos de suspensión o terminación de estos diálogos.
Corpades ha conocido, a través de fuentes confiables, versiones según las cuales ya se tomó la decisión de dar por terminados los espacios de conversación desarrollados en el marco de la política de Paz Total.
Ante este panorama, la delegación de la mesa de paz urbana de la cárcel de Itagüí le solicitó al gobierno de Abelardo de la Espriella que dé continuidad a los diálogos, buscando mantener abierto el espacio de conversación que ha sido clave en la política de Paz Total.