El pasado 18 de junio se presentó una nueva emergencia humanitaria en el departamento de Antioquia, luego de que centenares de personas del Bajo Cauca antioqueño tuvieran que abandonar sus hogares a raíz de enfrentamientos entre grupos armados organizados en la ruralidad de esta subregión.
La Corporación para la Paz y el Desarrollo Social (Corpades) informó que, de acuerdo con el censo más reciente, se trataría de alrededor de 350 personas que se vieron obligadas a abandonar sus viviendas en las veredas de Villa Severa, Villa Amará y Las Nubes, en zona rural del municipio de Zaragoza.
Este episodio de desplazamiento forzado que obligó a 131 familias a desplazarse al corregimiento de Puerto López, en el municipio vecino de El Bagre, respondió a enfrentamientos armados entre el 'clan del Golfo' y el frente 4 de las disidencias de las Farc.
Un operativo que devuelve la esperanza
En respuesta a esta crisis humanitaria, el Ejército Nacional desplegó un operativo que resultó en la captura de tres integrantes del 'clan del Golfo', señalados como los responsables directos de los desplazamientos en la zona. Durante la acción militar, también fue recuperada una menor de edad que estaba en poder del grupo armado.
Además de las capturas, las autoridades incautaron material de guerra e intendencia perteneciente al autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), como también se conoce a esta estructura criminal. El operativo representa un golpe significativo contra la organización que ha sembrado el terror en el Bajo Cauca antioqueño.
La captura de estos tres presuntos criminales es un mensaje claro de que no permitiremos que grupos armados sigan atentando contra la población civil. Seguiremos trabajando para garantizar la seguridad y la tranquilidad en la región.
Las autoridades continúan las investigaciones para determinar si estos individuos están vinculados a otros hechos delictivos en la región, mientras que la menor recuperada ya se encuentra bajo protección del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar (ICBF).