El tenista italiano Jannik Sinner, actual número uno del mundo, se sometió entre el lunes y el martes a una serie de pruebas médicas exhaustivas en el Hospital San Raffaele de Milán, luego de las molestias físicas que lo obligaron a retirarse prematuramente de Roland Garros.
Resultados dentro de lo normal
Según informó la agencia EFE, los exámenes incluyeron electrocardiogramas y pruebas de esfuerzo, y los resultados se encuentran dentro de los parámetros normales. Esto ha permitido que el tenista de San Cándido retome los entrenamientos este miércoles, tras unos días de descanso en Cerdeña.
El calvario en Roland Garros
Sinner había llegado a París como gran favorito, después de una brillante racha y con la ambición de conquistar el único Grand Slam que aún le falta. Sin embargo, en su partido contra el argentino Juan Manuel Cerúndolo, el italiano ganó los dos primeros sets y dominaba 5-1 en el tercero, cuando comenzó a mostrar signos de fatiga y problemas físicos que permitieron la remontada de su rival y terminaron con su eliminación.
El malestar físico no era nuevo: en el Masters 1000 de Roma, que Sinner conquistó recientemente, ya había mostrado señales de agotamiento en algunos encuentros.
El objetivo: Wimbledon
Tras superar estos controles, el tenista centra ahora toda su atención en Wimbledon, el torneo más antiguo del tenis y uno de los más prestigiosos del circuito. Allí defenderá el título conseguido el año pasado, y por ahora ha anunciado que no participará en torneos sobre césped previos al certamen londinense.