La reciente decisión de la junta directiva del Banco de la República de aumentar la tasa de interés de política monetaria en 100 puntos básicos, ubicándola en 11,25 %, generó una profunda división institucional en Colombia.
En respuesta a este incremento, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, abandonó la sesión del organismo emisor y minutos después se anunció que el Gobierno Nacional se retiraría de la junta directiva de forma indefinida.
José Antonio Ocampo calificó la decisión de Germán Ávila como algo que 'no tiene sentido', enfatizando la importancia de mantener la participación del Gobierno en la junta para garantizar la estabilidad económica.
Este suceso ha provocado inquietud entre ciudadanos y expertos, quienes exigen respeto por la autonomía del Banco de la República y llaman a evitar roces entre el Gobierno y la junta directiva para preservar la confianza en las decisiones económicas del país.