Joseph Stiglitz, economista estadounidense y ganador del Premio Nobel en 2001, advierte que la desigualdad actual supera la vivida durante la Edad Dorada en Estados Unidos, destacando que la riqueza de figuras como Elon Musk, Larry Ellison y Jeff Bezos es incomparable con la de magnates históricos como Rockefeller.
El economista señala que, a diferencia de los millonarios del siglo XIX que mostraban un sentido de responsabilidad social apoyando la creación de bibliotecas y universidades, muchos de los actuales multimillonarios de Silicon Valley adoptan una ideología libertaria extrema basada en el individualismo y la desatención al bien común.
“El grado absoluto de egoísmo es asombroso, cuando en realidad no lograron sus éxitos solos, sino gracias a la investigación gubernamental que impulsó innovaciones como Internet.”
Stiglitz advierte que la democracia enfrenta un ataque sin precedentes bajo la administración de Donald Trump y el grupo de oligarcas que lo apoyan, evidenciado en la supresión de la libertad de expresión y la concentración mediática, fenómenos que no se observaron en la Edad Dorada.
Con el fin de mejorar el conocimiento sobre la concentración de la riqueza, Stiglitz impulsa la creación de un Panel Internacional sobre la Desigualdad, similar al Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático, para promover políticas más efectivas y dirigidas.
- Solo el 1% de la riqueza generada en el último cuarto de siglo ha beneficiado al 50% más pobre.
- Se proyecta la consolidación de una plutocracia hereditaria con la transferencia de billones de dólares entre generaciones.
- Se propone un impuesto mínimo global de riqueza del 2%, diseñado para ser justo y poco complejo.
Stiglitz reconoce la resistencia de los ricos frente a impuestos efectivos y destaca la importancia de cerrar las exenciones y vacíos legales que permiten la evasión fiscal, basándose en experiencias como la francesa.
Para reducir la influencia política de los multimillonarios, el economista sugiere sacar el dinero de la política, fortalecer sistemas públicos de radiodifusión, apoyar el periodismo investigativo y crear ecosistemas mediáticos independientes en Europa para evitar la dependencia de plataformas como Facebook o X.
“Con Trump, es concebible que podamos perder nuestra democracia.”