En 1996, tres mujeres llamadas Pilar —Pilar, Eliana y Pilar— abrieron un restaurante de sándwiches sobre la calle 82, en el perímetro del centro comercial Andino, en plena zona Rosa de Bogotá. Ese local, con apertura hacia el exterior pero integrado al circuito tradicional del mall, se convirtió en un punto de referencia para ejecutivos, turistas y locales que buscaban un bocado rápido pero casero.
Un relevo que conserva el espíritu familiar
Hoy, ese mismo espacio da vida a L’s, una versión más fresca y renovada del clásico Lina’s. La apuesta es clara: una cocina más propia y local, que rescata los sabores de la tierra sin perder el calor de hogar que siempre caracterizó al lugar. 'Nos definimos como un lugar que cree en el sabor único y perfecto de lo natural; por ello no cocinan con conservantes', explican sus creadores.
Creemos en el sabor único y perfecto de lo natural; por eso no usamos conservantes.
El nuevo menú de L’s busca conectar con la tradición culinaria colombiana, ofreciendo platos que resaltan ingredientes autóctonos y técnicas artesanales. La transformación no solo es gastronómica: el espacio también se ha rediseñado para ofrecer una experiencia más acogedora y moderna, manteniendo el vínculo con la historia del emblemático Lina’s.
El impacto en la zona Rosa
Ubicado en una de las zonas más transitadas de Bogotá, L’s espera atraer tanto a los clientes fieles de antaño como a nuevas generaciones de comensales interesados en una alimentación más natural y consciente. La zona Rosa, conocida por su oferta comercial y turística, suma así un nuevo destino gastronómico que promete mantener viva la esencia de lo familiar.