Un estudio global denominado The Global Misogyny News Coverage Tracker ha detectado que en 2025 la cobertura mediática sobre violencia de género registró su cifra más baja en nueve años, representando apenas un 1,3% de la cobertura total, frente al 2,2% en 2018, año del auge del movimiento #MeToo.
Este descenso ocurre a pesar de casos de enorme impacto, como los abusos cometidos por Jeffrey Epstein contra aproximadamente mil mujeres o las múltiples violaciones sufridas por Gisèle Pelicot. El informe, elaborado por Luba Kassova y Richard Addy, analizó 1.140 millones de artículos publicados en internet entre 2017 y 2025.
“Esto llevaba pasando mucho más tiempo de lo que se habla en la prensa”, afirmó Jess Michaels, superviviente de agresiones sexuales de Epstein, durante un festival de periodismo internacional en Perugia.
La investigación también destaca que la cobertura predominante es desde una mirada masculina, ya que la mayoría de quienes deciden qué es noticia son hombres, lo que limita la representación y la voz de las mujeres víctimas y expertas en los temas.
- Una de cada tres mujeres ha sufrido violencia física o sexual alguna vez en su vida, según la ONU.
- La violencia de género ha aumentado en el entorno digital, con un alarmante uso de inteligencia artificial para abusos, afectando mayoritariamente a niñas.
- Las búsquedas de ayuda por violencia doméstica se han quintuplicado globalmente entre 2017 y 2025.
- Gobiernos como el británico y sudafricano han declarado la violencia de género como emergencia y catástrofe nacional, respectivamente.
- El nuevo código penal talibán en Afganistán impone penas leves a agresores de mujeres, pero la noticia tuvo escasa difusión mediática.
- Los contenidos antifeministas y contra la llamada “ideología de género” se han multiplicado por 42 entre 2020 y 2025, principalmente en EE.UU.
- Campañas coordinadas y financiadas, con cerca de 1.000 millones de euros en Europa, impulsan discursos machistas en medios.
El análisis cualitativo del informe revela que las voces masculinas predominan en los medios, con casi cuatro hombres citados por cada mujer entre 2017 y 2025, y que las noticias suelen enfocarse en los agresores, dejando poco espacio a las supervivientes y sin contextualizar la violencia de género como un problema estructural.
El caso Epstein es un ejemplo claro: los medios se centraron en los aspectos económicos y conexiones de poder, pero ignoraron la falta de acción estructural y la perspectiva de género, lo que ha contribuido a que la violencia de género siga siendo silenciada y mal entendida.
“Los medios se han convertido en parte del problema y no de la solución”, afirma Luba Kassova, coautora del estudio.
Durante una emotiva intervención en Perugia, Jess Michaels pidió a quienes han sufrido abuso sexual o conocen a alguien que lo haya sufrido que se pusieran de pie. La mayoría se sentó, evidenciando el silencio y la invisibilización que rodea esta problemática.