Un apagón que desató el caos
Desde el pasado viernes 3 de julio, el corregimiento de Tabiles, en el occidente de Nariño, sufre un apagón total que dejó sin funcionamiento el sistema de bombeo del acueducto. Esto ha suspendido el suministro de agua no solo en la cabecera, sino también en unas diez veredas aledañas. La comunidad clama por una solución mientras los enfrentamientos entre grupos armados ilegales se intensifican en las montañas cercanas.
El drama de los desplazados
Cerca de 300 personas han tenido que abandonar sus hogares por miedo a la violencia. Un labriego que prefirió no revelar su nombre relató: “Nos duele el cuerpo y el alma haber tenido que dejar nuestros hogares en Tabiles. Sentimos el peso de la guerra que hoy nos destierra el cuerpo; lo que pedimos es que no nos quiten la dignidad y la esperanza”.
“Esta situación ya es insostenible para las familias, adultos mayores, niños y los negocios de la zona. Pedimos a Cedenar una solución inmediata” — Mujer desplazada que buscó refugio en Samaniego.
Una reacción tardía de las autoridades
A pesar de la gravedad de la crisis, el consejo extraordinario de seguridad para abordar la situación en Tabiles solo fue convocado el viernes 10 de julio en Pasto, una semana después del inicio del apagón. La demora ha generado indignación entre los afectados, quienes denuncian el abandono institucional.