La fusión entre Tigo y Movistar representa un cambio significativo en el sector de las telecomunicaciones en Colombia, al consolidar un competidor con mayor escala frente al operador dominante, Claro Colombia. Este movimiento ha sido analizado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), que reconoce tanto las oportunidades como los riesgos que conlleva.
Un operativo sin precedentes en el mercado colombiano
La OCDE señala que esta fusión puede contribuir a un reequilibrio del mercado, especialmente en un contexto donde los ingresos del sector han disminuido, la inversión es necesaria y algunos actores, como WOM Colombia, enfrentan dificultades financieras. Sin embargo, la consolidación también incrementa los riesgos asociados a la concentración del mercado, lo que podría afectar la competencia efectiva.
- La fusión fortalece la posición de Tigo-Movistar frente a Claro, el operador dominante.
- El mercado enfrenta retos en términos de competencia efectiva y acceso en zonas vulnerables.
- Colombia ha avanzado en conectividad, reducción de precios y despliegue de infraestructura.
- WOM Colombia enfrenta dificultades financieras que podrían afectar la dinámica competitiva.
- El sector necesita equilibrar la necesidad de inversión con la protección de la competencia.
Este análisis fue presentado en el marco del Colombia Digital Summit 2026, donde se destacó la importancia de continuar impulsando políticas que permitan un mercado más competitivo y accesible para todos los colombianos.