Dos de la mañana. Hospital San Juan de Dios, Bogotá. Año 1984. En uno de los quirófanos, un grupo de médicos operaba a un paciente que estaba en estado crítico por un trauma abdominal severo. El abdomen ya no cerraba y tampoco había cómo conseguir las mallas que, para la época, se usaban en estos casos. En cuestión de horas, ese problema terminaría dando origen a la 'Bolsa de Bogotá' o 'Bolsa de Borráez'.
El origen del ingenio médico
El paciente era un joven mecánico de unos 25 años que había llegado días antes en estado crítico. El hombre intentaba cambiar una llanta cuando el gato hidráulico se resbaló y el carro le cayó encima. El golpe le provocó un trauma abdominal severo: el lóbulo derecho del hígado quedó destruido y una gran cantidad de sangre empezó a acumularse.
La improvisación que se volvió técnica mundial
Ante la urgencia y la falta de mallas quirúrgicas, los médicos recurrieron a una bolsa de suero estéril para cerrar temporalmente la cavidad abdominal del paciente. Lo que comenzó como una solución desesperada se convirtió en una técnica médica reconocida internacionalmente: la 'Bolsa de Bogotá' o 'Bolsa de Borráez', que hoy se usa en quirófanos de todo el mundo para salvar vidas en casos de trauma abdominal severo.
La 'Bolsa de Bogotá' es un ejemplo de cómo la necesidad y el ingenio pueden dar origen a soluciones que trascienden fronteras y salvan miles de vidas.
Esta historia, que nació en el emblemático Hospital San Juan de Dios de Bogotá, es un testimonio del talento y la capacidad de improvisación de los médicos colombianos, y un legado que sigue vigente en la medicina de emergencias.