La noche del 5 de junio, hombres armados irrumpieron en la Clínica Fátima de Pasto y facilitaron la fuga de Luis Alberto Villota Rodríguez, alias Tito, señalado como segundo cabecilla de los Comuneros del Sur, grupo que participa en el proceso de paz con el Gobierno, y quien había sido designado como gestor de paz por el presidente Gustavo Petro.
Un operativo que deja más preguntas que respuestas
Según informó el Inpec, los hombres armados despojaron de sus armas a un vigilante y a un integrante del Cuerpo de Custodia y Vigilancia, aunque no se registraron personas lesionadas. Alias Tito, quien permanecía recluido en la cárcel de Pasto por los delitos de rebelión, secuestro simple y homicidio en persona protegida, escapó en cuestión de minutos.
El jefe insurgente, que tenía cupo en la ‘paz total’, había manifestado durante varios días fuertes dolores abdominales y solicitó atención médica. Un suboficial autorizó su traslado a la clínica durante la noche, acompañado únicamente por un guardián del Inpec y un conductor, una circunstancia que hoy es objeto de investigación.
Testigos relataron que un hombre ingresó al área de urgencias, desarmó al vigilante y redujo al guardián encargado de la custodia. Posteriormente, alias Tito abandonó el lugar junto a sus cómplices, quienes huyeron en al menos tres motocicletas de alto cilindraje.
Investigación interna y posibles responsables
La SIJIN investiga a un suboficial y tres guardianes del Inpec para establecer posibles responsabilidades en los hechos. Las autoridades también indagan por qué la Policía fue informada de la fuga cerca de 30 minutos después de ocurrida.
La reacción del Gobierno y el futuro de la mesa de diálogo
Por su lado, Carlos Erazo, jefe de la delegación gubernamental, anunció la revocatoria de la gestoría de paz de alias Tito y advirtió que evaluará otras autorizaciones similares. Además, exigió a los Comuneros del Sur cumplir los compromisos adquiridos en la mesa de diálogo.
Esta acción pone en riesgo todos los avances que se han tenido a lo largo de estos 19 meses en los cuales se ha llegado a 12 acuerdos parciales
Según la delegación, en ese periodo se alcanzaron doce acuerdos parciales relacionados con sustitución de cultivos ilícitos, desminado humanitario, búsqueda de personas desaparecidas, prevención del reclutamiento de menores de edad, proyectos productivos, educación, infraestructura vial y fortalecimiento cultural en los territorios.
"Conminamos a las comunidades de los diez municipios priorizados por la Mesa a insistir en la paz ante este condenable suceso doloroso para toda la sociedad colombiana; la paz en Nariño ha conseguido grandes avances en transformación territorial y arraigo comunitario. A las autoridades departamentales y locales, ofrecemos toda nuestra disposición para acompañar. Al grupo Comuneros del Sur le exigimos que honre los compromisos que se han establecido por el bien de la comunidad", indicó Trejos.
Voces de analistas: ¿Una señal de ruptura?
Para Luis Fernando Trejos, profesor de la Universidad del Norte, este hecho es desconcertante y pone en tela de juicio la voluntad de paz de Comuneros del Sur porque se planificó este acto en medio de la negociación. "Esto podría ser una señal de que, ante la incertidumbre del resultado de la segunda vuelta presidencial, estén pensando en prepararse para una eventual reanudación de la conflictividad armada con el Gobierno ya que, como ha sido público, el candidato Abelardo de la Espriella ha manifestado que no continuaría ninguna negociación de paz que actualmente hay en curso", indicó Trejos.
Por otro lado, Laura Bonilla, subdirectora de la Fundación Paz y Reconciliación, indicó que esto significa que el grupo ya está renunciando a la posibilidad de avance. "Estamos en un momento en el que todos se están preparando para otro ciclo de guerra en un nuevo gobierno. No hay ninguna confianza en la mesa hoy. Tal vez la única que quedará con futuro es la ZUT con el 'clan del Golfo'. Esto también pasa por no tener suficiente información en las negociaciones y por muchos errores internos, incluyendo tomar decisiones tan cerca de elecciones", explicó.
El impacto en los acuerdos y el futuro del proceso
La fuga de alias Tito sacude un proceso que avanzaba hacia una nueva etapa. Las delegaciones trabajaban para el ingreso de los Comuneros del Sur a la Zona de Ubicación Temporal de Mallama, mientras su máximo jefe, Gabriel Yepes Mejía, alias H.H., mantiene suspendida su orden de captura por el Gobierno.