Naciones Unidas denunció este martes que, nueve meses después de declararse el alto el fuego en Gaza, la población palestina "sigue sin tener un lugar seguro" donde protegerse. La advertencia se produce mientras el Ejército israelí continúa realizando ataques que dejan decenas de heridos en todo el territorio ocupado y avanza en la construcción de una enorme barrera de arena que divide el sur del enclave.
Violaciones del derecho internacional
El organismo internacional expresó su preocupación por la persistencia de violaciones del derecho internacional humanitario y la posible comisión de crímenes de guerra. La nueva infraestructura israelí, una muralla de arena que cruza la Franja de Gaza de este a oeste, ha sido calificada por analistas como un paso más hacia la partición de facto del territorio.
La población civil en Gaza sigue atrapada en un ciclo de violencia y desplazamiento, sin acceso a zonas verdaderamente seguras. Esto es inaceptable y debe cesar de inmediato.
La barrera, cuya construcción fue confirmada por imágenes satelitales y reportes de terreno, separa comunidades enteras y dificulta aún más el acceso a servicios básicos como salud, agua y alimentos. Organizaciones humanitarias advierten que esta medida agrava la crisis humanitaria en una región donde más del 80% de la población ya depende de ayuda externa.
Reacciones y llamado internacional
Varios gobiernos y organismos multilaterales han instado a Israel a detener la construcción y respetar los términos del alto el fuego. La ONU reiteró su llamado a ambas partes para que retomen las negociaciones de paz y garanticen la protección de los civiles, de acuerdo con las resoluciones de la comunidad internacional.