Noticia La receta del chef caleño que conquistó el ‘Óscar’ de los libros de cocinaRey Guerrero despertó el orgullo nacional y el amor por las tradiciones afro con recetas de su infancia. Rey Guerrero está al frente del restaurante que lleva su nombre en Bogotá y que fundó hace 10 años. Foto: Néstor Gómez. EL TIEMPOLink María Jimena Delgado DíazPERIODISTA14.05.2026 22:06 Actualizado: 14.05.2026 22:06 Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Laura Esquivel, en su novela Como agua para chocolate, crea a Tita, una joven que ama profundamente la cocina y que, a través de su sazón, es capaz de contagiar a quienes prueban sus recetas con las emociones que sintió al prepararlas. Cuando Tita cocina triste, basta un bocado para desatar un llanto incontenible. Cuando lo hace enamorada, en cambio, a sus comensales parecen dibujárseles corazones en las pupilas. Ese universo nace de un relato fantástico, pero Esquivel no se equivocó al imaginar a personas con ese superpoder.Una de esas es Rey Guerrero, un chef caleño que honra al Pacífico y sazona cada plato con historia y resistencia negra, capaz de contagiar a sus comensales el orgullo que siente por sus tradiciones. Lo más reciente que hizo Rey fue llevar ese superpoder al libro Sabores de resistencia, una obra pensada para que cualquiera aprenda a amar lo que hay detrás de un arroz con coco del Pacífico o de una piangua bien preparada, tal como él lo hace. Y ese trabajo acaba de darle el “Óscar” de los libros de cocina: el Gourmand World Cookbook Awards 2025, en la categoría de mejor libro del mundo sobre cultura gastronómica afroamericana.“Yo no soy escritor. Los escritores tienen un sistema para crear”. Yo solo me senté a narrar como he visto el mundo desde el comienzo, desde mi nacimiento. Iba en orden. Me di cuenta de que escribía bien cuando Edouard Cointreau, fundador de los Gourmand World Cookbook Awards, leyó mi libro y me dijo: ‘Escribe mejor que Anthony Bourdain (chef y presentador de televisión estadounidense). Eso me estalló la cabeza”, dice Guerrero. Con esos comentarios del escritor y magnate gastronómico, empezó la travesía hacia Arabia Saudita, donde Guerrero recibió el galardón.Inicialmente, el chef colombiano envió su libro a Cointreau con la esperanza de que el francés lo leyera y le contara qué tal le había parecido. “No he parado de leer su libro por las continuas sorpresas y cambios de tono que tiene”, fue la respuesta que tuvo Guerrero. Meses más tarde, ganó el premio.“No nos dieron un peso, solo reconocimiento y el sello que lleva el libro en su portada con un diploma. Pero eso ha sido demasiado. Me han entrevistado en todas partes. Luego de la ceremonia, me fui para París con mi mujer y nos entrevistaron allá en una radio local y acá todos quieren conocer el proyecto. Además, el restaurante (que se llama Rey Guerrero Sabores del Pacífico y está en la calle 77 n.º 14 – 24 de Bogotá) es una locura. Antes iba muy bien, pero a partir de ese premio nunca está solo. También recibo invitaciones internacionales a dar charlas, “a cocinar por fuera”, confiesa el caleño. La recetaRey da la bienvenida a su libro con la receta de los cangrejos, que recuerda porque fue la primera experiencia que vivió cuando tenía 9 años. Con esa preparación quedó “flechado”. “Recuerdo que hasta al patio trasero de la casa de mi abuela Aida, en el barrio Juan 23 de Buenaventura, llegaba la puja del mar. En las mañanas, subía la marea y, en las tardes, bajaba. Cuando sucedía esto, salían muchos cangrejos y con mis primos les poníamos diferentes trampas para cogerlos. Una de esas consistía en atraerlos con un espejo, lo poníamos al frente de ellos. Decían las mujeres mayores que el cangrejo, al ver su reflejo, ‘pensaba’ que otro cangrejo se quería entrar en su casa y él, haciendo gala de su condición de macho, salía a defender su territorio. No sé qué tan cierto era, pero funcionaba. Luego los cocinábamos en agua hirviendo: primero los lavábamos muy bien, poníamos agua a hervir, le agregábamos un poco de sal y los cocinábamos. Era un manjar; podíamos comer cangrejos hasta saciarnos”, dice en Sabores de la resistencia, luego de mostrar la receta.Desde entonces, su pasión por los fogones creció. Con su mamá, tías y abuelas, empezó a preguntarse cómo los ingredientes del campo y el mar pasaban a ser cazuelas, pescados y arroces. “A mí me gustaba mucho ver programas de televisión de cocina. Había un peruano que tenía un espectáculo y se llamaba La cocina de don Pedrito. Desde ese momento, ya decía que yo quería tener mi restaurante. Mi mamá también me llevaba a la galería Santa Elena, que es una plaza de mercado muy importante en Cali, cogido de la mano para despertar mi gusto por ese mundo. En el Pacífico, todos los hombres tienen que cocinar. Ella es la persona que, inconscientemente, me introdujo en la gastronomía hablándome de recetas, de ingredientes, de platos”, recuerda Rey.Llegó la hora de estudiar una carrera profesional y Guerrero escogió Administración Hotelera con énfasis en gastronomía. Luego repitió gastronomía en el Sena porque tenía la idea de ser el primer gran referente afro del país en la industria. Además, porque desde muy joven había despertado su interés por África y las culturas que habitan allí.No pudo viajar al otro continente, pero sí llegó a Bogotá y aquí terminó de afinar la mirada. Se obsesionó con la cocina nacional, habitó territorios en los que las mujeres alimentaban a sus comunidades con lo que tuvieran en sus huertas y, en el recorrido, se acercó a su región. Guerrero recorrió Chocó, Valle del Cauca y Nariño para comprender de dónde venía el biche, por qué consideran algunas hierbas como sanadoras y, sobre todo, para entender las tradiciones que vienen incluso desde la época de la esclavitud.Lo aprendido fue directo a Secreto del Mar, uno de los primeros restaurantes de Bogotá que apostó por la comida del Pacífico colombiano. “Era como un quilombo o palenque. Eso significa que era un lugar de resistencia y libertad afro. Las personas negras que estábamos aquí en Bogotá llegábamos a ese espacio a hermanarnos, porque nos sentíamos como en casa. Ahí comencé a interiorizar muchísimo más mi cultura”, cuenta el ganador del Gourmand World Cookbook Awards.En ese momento se enfrentó a algo que aún hoy le pesa. Una noche, con su restaurante repleto y los aromas de cilantro cimarrón, poleo, coco y pescado frito impregnando el ambiente a varios metros de distancia, notó que en la capital del país muchos no entendían por qué insistía en traer la piangua, el viche o las hierbas con las que daba identidad a sus platos.“Para mí, la comida no era solo algo que se sirviera en un plato blanco y elegante. Era un pedazo de mi identidad, el eco de mis ancestros, el sabor de una vida que no se dejaría silenciar. Ese día, recordaba cómo un cliente, muchos meses atrás, había dicho que mi comida era ‘demasiado fuerte, que esos sabores no los conocían, que cómo iba a ofrecer un caracol negro con un nombre tan feo’ (se refería a la piangua). No me pude contener. ‘Es historia, es mi gente, y no pienso suavizarla para que otros la digieran más fácil’”, dice el libro en sus primeras páginas.Ganar el “Óscar” de los libros de cocina es uno de los reconocimientos que hoy respaldan la decisión del chef de mantenerse fiel a sus tradiciones y confirman que aquel comensal, quizá, solo fue terco por desconocer el universo que habita en esos caracoles negros, en los langostinos moja calzón, el pulpo a la parrilla o los patacones endiablados que se sirven en Rey Guerrero Sabor Pacífico. Como la Tita de Laura Esquivel, este caleño cocina emociones. Pero, a diferencia de la ficción, las recetas que crea son memoria, historia y resistencia servidas en un plato.‘Nace en el manglar, pasa por el fogón y termina en tu mesa’. Foto:REY GUERRERO La recetaCangrejos hervidos a la manera de Rey:Preparación para dos personasIngredientes2 cangrejos grandes vivos (preferiblemente; si no están vivos, también se puede)1 litro de aguaSal al gusto2 dientes de ajo finamente picadosComino al gustoPreparaciónLave muy bien los cangrejos, quitándoles los residuos de tierra.Ponga agua a hervir con la sal, el comino y el ajo.Cuando rompa el hervor, meta los cangrejos por 10 minutos, retírelos, déjelos reposar.Cómalos con arroz, patacón o la guarnición de su preferencia. Sigue toda la información de Cultura en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. Compartir Guardar Ingrese o regístrese acá para guardar los artículos en su zona de usuario y leerlos cuando quiera Reportar Resumen Cerrar Este resumen fue construido con ayuda de IA. Escuchar 00:0000:001X Comentar La url ha sido copiada en el portapapeles Conforme a los criterios de Saber más Temas relacionadosLibroRecetasPremio SugerenciasBOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.Registrate