La Selección Colombia lo sabe de sobra: no hay talento suficiente cuando falta carácter y por eso hablan todos de este como el rasgo que hay que tener en la llave de dieciseisavos de final del Mundial 2026.
Un reto que exige más que fútbol
Ghana, igual que República Democrática del Congo, exigirá igualar la potencia física con esa milla adicional que sale más del alma que de las piernas y que hace toda la diferencia en una llave de eliminación directa. Ya lo probó Paraguay eliminando a la poderosa Alemania. No hay manera de ser inferior al reto.
El equipo sabe que lo que viene es un reto enorme: juego y contundencia serán indispensables para superar los dieciseisavos.
El técnico Néstor Lorenzo ha insistido en que el rótulo de candidato no pesa si no se demuestra en la cancha. La exigencia de Ghana, un equipo físico y vertical, obligará a Colombia a mostrar su mejor versión, tanto en lo táctico como en lo anímico.