Los países miembros de la Unión Europea alcanzaron un acuerdo decisivo para apoyar a Ucrania con un préstamo de 90.000 millones de euros y para imponer un vigésimo paquete de sanciones contra Rusia. Esta aprobación se logró tras el levantamiento del veto impuesto por Hungría, bajo el liderazgo de Viktor Orbán.
Hungría retiró su oposición luego de que Ucrania reanudara el bombeo de petróleo ruso a través del oleoducto Druzhba hacia territorio europeo, un movimiento que desbloqueó tanto el financiamiento como las sanciones.
Las decisiones fueron adoptadas por los embajadores de los Veintisiete ante la UE y se espera que sean confirmadas formalmente mediante procedimiento escrito, previsto para concluir el jueves.
Este respaldo financiero y las sanciones forman parte de la respuesta europea a la intensa guerra que Rusia inició en Ucrania en febrero de 2022, reflejando la determinación de la UE para sostener a Ucrania y presionar a Rusia.