La aspiración de tener casa propia ya no es solo un sueño de adultos establecidos. Cada vez más jóvenes que buscan independizarse y adultos mayores que planean su retiro están encontrando fórmulas creativas para lograrlo en Bogotá y Cundinamarca, pese a las barreras económicas.
El peso de la aspiración y la barrera del precio
Un estudio de Camacol Bogotá y Cundinamarca reveló que el 87 % de los jóvenes quiere comprar vivienda en algún momento de su vida. Las razones principales son alcanzar seguridad y estabilidad (53,1 %), lograr independencia (46,9 %), hacer una inversión (26,1 %) y contar con un patrimonio (19,3 %).
Sin embargo, el camino no es sencillo. Entre quienes no tienen previsto comprar, el 37,1 % considera que los precios son demasiado altos; el 29 % planea irse de la ciudad o del país, y el 11,3 % prefiere vivir en arriendo.
La maniobra del ahorro colectivo: unirse para llegar más lejos
Una de las estrategias más usadas es el ahorro colectivo. Grupos de amigos, parejas o familiares crean fondos comunes donde cada mes aportan una suma fija. Al cabo de uno o dos años, retiran el monto total para dar la cuota inicial. Esta modalidad permite acumular capital más rápido que el ahorro individual.
Crédito compartido: sumar ingresos y responsabilidades
Otra maniobra frecuente es solicitar el crédito hipotecario de manera conjunta. Dos o más personas con ingresos estables se unen para calificar a un préstamo mayor. Esto es común entre hermanos, parejas o incluso entre padres e hijos. La banca ha flexibilizado estos esquemas, siempre que todos los codeudores demuestren capacidad de pago.
Arriendo con opción de compra: el paso intermedio
Algunas constructoras y particulares ofrecen contratos de arriendo donde una parte del canon mensual se destina a la futura compra del inmueble. Así, el arrendatario va construyendo su cuota inicial mientras habita la vivienda. Es una alternativa que reduce la presión de ahorrar por separado.
Aprovechar subsidios y programas distritales
Tanto la Alcaldía de Bogotá como la Gobernación de Cundinamarca han lanzado líneas de subsidio para vivienda nueva y usada. Jóvenes menores de 28 años y adultos mayores de 60 tienen prioridad en algunos programas. Las entidades ofrecen asesoría gratuita para orientar a los interesados en los requisitos y trámites.
Comprar en municipios aledaños: más metros por menos precio
Otra tendencia es buscar vivienda en municipios como Soacha, Mosquera, Madrid o Funza, donde el precio por metro cuadrado es menor que en Bogotá. Muchos jóvenes y adultos mayores eligen estas zonas por su cercanía a la capital y por la posibilidad de acceder a proyectos con financiación más flexible.
El sueño de la casa propia no es exclusivo de una edad. Lo que cambia es la estrategia para alcanzarlo.
Aunque el contexto económico sigue siendo desafiante, estas cinco maniobras demuestran que, con planificación y creatividad, el acceso a la vivienda propia es posible tanto para quienes se independizan como para quienes se preparan para el retiro.