Una escena que lo cambia todo
Hay una escena que Tamara Molina describe como su favorita de todo el libro, y dice que la escribió casi sin darse cuenta. Es la parte en que Naila y Bruno –sus protagonistas– se encuentran en más de ocho ocasiones. En distintos lugares, en distintos momentos, en distintas versiones de sí mismos, muy al estilo de 'Siempre el mismo día'. “Estaba absorta, viva en la novela”, recuerda la autora barcelonesa. “Me lo pasé muy bien escribiéndola”.
Eso, viniendo de una autora que también cuenta que el libro fue “muy drenante”, que la hizo ponerse en situaciones narrativas incómodas, y que en más de una ocasión supo que ciertas escenas no le iban a gustar a nadie, pero las escribió igual, dice mucho sobre cómo funciona Tamara Molina. Dice, sobre todo, que escribe desde adentro hacia afuera: primero siente, después construye.
La historia que quería leer cuando estaba perdida
'Cuando te atrevas a sentir' es su tercera novela. La que, según la misma Molina, le habría gustado leer en aquellos momentos en los que se sentía perdida, sin conocerse y con miedo de empezar a hacerlo. En el centro de la historia están Naila y Bruno: dos personas llegando a la mitad de sus veintes que, desde lugares muy opuestos, comparten la misma crisis.
Naila se considera una fracasada; salta de un trabajo a otro sin vocación ni meta fija, convencida de que no es suficientemente buena en nada y de que ninguna ocupación la llenará al 100 por ciento. Bruno, en contraste, siempre ha sido brillante. Tiene el trabajo estable y bien remunerado que siempre quiso. Que alcanzó una meta, que aunque ya no reconoce como suya, abandonarla lo haría sentir un perdedor; pero seguir ahí, también. Cuando la vida de ambos se cruza de forma inesperada, todo lo que creían de sí mismos empieza a desmoronarse.
Escribir desde la incomodidad para conectar
Pero antes de hablar del libro, hay que hablar de cómo llegó hasta aquí. ¿Cómo fue la decisión de abordar problemas tan difíciles de la vida adulta desde una escritura cercana, con el ritmo de una comedia romántica?
Es una historia que quería escribir desde hacía mucho tiempo. Es mi historia más personal; creo que se nota al leer, porque hay una emoción que o la conoces o es muy difícil de escribirla. Cuando yo estaba como Naila, ni yo misma sabía qué final darle. Primero tuve que superarlo. Sabía que era algo que quería compartir, que quería de cierta manera ayudar a las personas que se sintieran identificadas. Y ya más adulta es lo que he intentado evocar: esas reflexiones y ese proceso de evolución que yo misma también tuve cuando era más joven.
Tamara Molina, autora de 'Cuando te atrevas a sentir', conversó con EL TIEMPO sobre su proceso creativo y la decisión de romper con los finales felices tradicionales en la literatura romántica actual.