La administración de Donald Trump ha implementado una nueva arma para lograr su ambiciosa meta de un millón de deportaciones al año en la forma de ‘megaaudiencias’ en los tribunales de inmigración de Estados Unidos -controlados por el Ejecutivo-, donde un centenar de inmigrantes indocumentados o incluso más son citados simultáneamente para comparecer ante un juez.
Se trata de una intensificación significativa de estas audiencias que ha generado alarma entre los abogados migratorios y los defensores de los migrantes, al plantear interrogantes sobre el respeto al debido proceso de los citados.
En contexto, según datos de la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), estos procesos solo congregaban antes a entre 20 y 30 personas, por lo que la realización de ‘megaaudiencias’ con más de 100 participantes es una escalada notoria.