Un decreto que enciende las alarmas
La expedición del Decreto 1001 de 2026, que regula los viajes ocasionales de los taxis en Bogotá, ha generado un fuerte rechazo entre los conductores. El gremio asegura que la norma revive exigencias que ya habían sido eliminadas por el Consejo de Estado, lo que consideran un retroceso en sus derechos laborales y operativos.
Los puntos que más incomodan
- La nueva regulación modifica la operación para viajes entre municipios contiguos, exigiendo la Planilla de Viaje Ocasional en más casos que antes.
- Se reduce la vigencia de documentos obligatorios, lo que obligaría a los taxistas a realizar trámites con mayor frecuencia.
- Se elimina el paz y salvo para algunos trámites, pero el gremio considera que esto no simplifica los procesos, sino que los vuelve más confusos.
El fantasma de las normas anuladas
Para los representantes de los taxistas, varias de las disposiciones del decreto ya habían sido anuladas por el Consejo de Estado en fallos anteriores. 'No entendemos por qué insisten en imponer requisitos que la justicia ya tumbó', señaló un vocero del gremio, quien pidió al Gobierno Petro revisar la norma antes de que entre en plena vigencia.
No entendemos por qué insisten en imponer requisitos que la justicia ya tumbó. Este decreto no consulta la realidad del servicio público.
El impacto en la comunidad
Más allá de las molestias administrativas, los taxistas advierten que estas nuevas reglas podrían afectar la prestación del servicio en zonas limítrofes de Bogotá, donde los viajes intermunicipales son frecuentes. La incertidumbre también recae sobre los usuarios, que podrían ver cambios en tarifas o disponibilidad de vehículos.