Un legado de diálogo y defensa técnica
En entrevista con EL TIEMPO, el exmagistrado César Palomino Cortés, quien estuvo al frente de la Agencia de Defensa Jurídica del Estado durante el gobierno de Gustavo Petro, hace un balance de su gestión y deja recomendaciones para el nuevo director, Germán Calderón España. Palomino asegura que el país llega preparado para enfrentar los litigios internacionales de inversión, pero insiste en que los acuerdos de solución amistosa deben convertirse en una política de Estado que trascienda los periodos de gobierno.
19 arbitrajes activos y 73,8 billones de pesos en pretensiones
Actualmente Colombia enfrenta 19 arbitrajes internacionales de inversión y 16 controversias en etapa prearbitral, con pretensiones que suman 73,8 billones de pesos. Palomino destaca que, pese a la magnitud de los procesos, el país ha logrado una defensa sólida: solo una condena en firme (caso Glencore I por USD 20,7 millones) y un costo promedio de representación de USD 2,5 millones por caso, muy por debajo del promedio latinoamericano de USD 5,6 millones.
Resultados que hablan: 4,4 billones de pesos evitados
Entre 2022 y 2026, las decisiones favorables evitaron contingencias cercanas a USD 720 millones (aproximadamente 2,9 billones de pesos). A esto se suma el primer acuerdo de transacción en un arbitraje internacional de inversión, que evitó una contingencia adicional de USD 380 millones (1,5 billones de pesos). En total, se evitaron contingencias por cerca de 4,4 billones de pesos.
45 acuerdos de solución amistosa: un récord en derechos humanos
Palomino resalta que nunca antes Colombia había alcanzado tantos acuerdos de solución amistosa en un solo periodo de gobierno. Los 45 acuerdos suscritos en el marco del Sistema Interamericano de Derechos Humanos han sido reconocidos por la Comisión Interamericana como una referencia regional. 'Cuando un Estado privilegia el diálogo antes que el litigio, fortalece la democracia y protege los derechos humanos', afirmó.
Las soluciones amistosas deben consolidarse como una política de Estado y no depender de los cambios de Gobierno. El país ha construido una experiencia institucional ampliamente reconocida a nivel internacional que merece preservarse y fortalecerse.
El llamado al nuevo gobierno
El director saliente confía en que el próximo gobierno, encabezado por Abelardo De La Espriella, continúe impulsando el mecanismo de solución amistosa, amplíe su alcance para beneficiar a más víctimas y fortalezca la capacidad institucional para negociar y hacer seguimiento a los acuerdos. 'Los mejores legados institucionales son aquellos que trascienden los periodos de gobierno', concluyó.