Aunque la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH) aseguró que “Colombia mantiene estables sus reservas de petróleo y gas”, una lectura profunda de las cifras evidencia una realidad opuesta y una crisis que continúa agudizándose.
El aparente alivio en la autosuficiencia energética no responde a nuevos hallazgos, sino a una preocupante reducción en los niveles de producción. Con las reservas en descenso, el sector enfrenta un escenario que amenaza directamente la seguridad energética del país.
Un incremento engañoso en la vida útil
De acuerdo con el informe de la ANH, la vida útil de las reservas probadas de petróleo pasó de 7,2 años en 2024 a 7,4 años en 2025. Sin embargo, este incremento no responde a un aumento real de los inventarios, sino a la notable caída en la producción nacional.
El año pasado la extracción sumó 272 millones de barriles, lo que representa una reducción del 3,9 por ciento frente a los 283 millones alcanzados en 2024. Esta contracción fue la que desaceleró el ritmo de consumo de los recursos existentes.
Mientras caen las reservas de petróleo y gas, así es el plan de Abelardo de la Espriella para frenar la crisis y reactivar el sector