Desde el 23 de marzo, el municipio de Cumbitara en Nariño ha sido escenario de intensos enfrentamientos armados entre grupos ilegales que buscan controlar el territorio. Esta violencia ha provocado el desplazamiento de más de 200 familias, quienes han encontrado refugio en la cabecera del corregimiento Sidón y otras áreas del municipio.
La comunidad vive una situación de alta tensión debido a la persistencia de los combates y la amenaza constante de nuevos desplazamientos forzados, afectando la estabilidad social y la seguridad en la región.
Las familias desplazadas enfrentan un panorama incierto mientras las hostilidades continúan, poniendo en riesgo su integridad y bienestar.
Autoridades y organizaciones locales mantienen la alerta ante posibles nuevos episodios de violencia, trabajando en la atención humanitaria y protección de la población afectada.