Medellín experimenta una transformación urbana y económica impulsada por el crecimiento de las rentas cortas, modalidad que ha generado desafíos regulatorios que la administración ha decidido enfrentar con rigor.
Un operativo sin precedentes revela informalidad en alojamientos temporales
En una ofensiva reciente, la Alcaldía de Medellín fortaleció los controles a viviendas y apartamentos alquilados por menos de 30 días, identificando 34 establecimientos que operaban sin la licencia requerida, poniendo en riesgo la seguridad de usuarios y la estabilidad de los barrios.
Los operativos no solo cubren la zona urbana, sino también corregimientos y sectores de ladera, donde proliferan modalidades como glampings, cabañas y fincas turísticas que muchas veces incumplen las normas territoriales.
Infracciones urbanísticas que afectan el orden en Medellín
La Secretaría de Gestión y Control Territorial consolidó 93 informes técnicos en seis meses, que evidencian infracciones como uso de suelo prohibido, cambios de destinación sin autorización, intervenciones constructivas sin licencia y violaciones al régimen de propiedad horizontal.
Juan Manuel Velásquez Correa, secretario de Gestión y Control Territorial, señaló que la mayor concentración de casos se encuentra en Laureles (21), San Cristóbal (19), El Poblado (16) y La Candelaria (13), zonas con alta afluencia de turistas y nómadas digitales.
El impacto económico y social del negocio de rentas cortas
Medellín se ha consolidado como un epicentro turístico en Colombia, donde las rentas cortas generan ingresos aproximados de 76.000 millones de pesos mensuales. Este auge ha llevado a muchos propietarios a migrar del arrendamiento tradicional a plataformas digitales, buscando rentabilidades que pueden triplicar las de contratos convencionales.