Un operativo sin precedentes en el centro de Santa Marta
La crisis en el Centro Transitorio Norte, ubicado en pleno corazón de Santa Marta, estalló con fuerza tras años de hacinamiento y condiciones indignas. Durante horas, los presos tomaron el control de la zona comercial más importante de la ciudad, desatando enfrentamientos con la policía y generando caos entre comerciantes y transeúntes.
Presos dominan la ciudad y desafían el orden público
Testigos relataron cómo algunos reclusos salieron del centro de detención, caminaron hasta la bahía, se bañaron en el mar y regresaron sin que nadie lo impidiera. Otros bloquearon la Avenida Campo Serrano, encendieron fuegos y se enfrentaron a la policía, mientras denunciaban malas condiciones y hacinamiento.
Fuga masiva de 34 reclusos de alto perfil
Aprovechando el desorden, 34 detenidos, varios vinculados a delitos graves como homicidio y extorsión, escaparon. Las autoridades emitieron alertas y recompensas para su recaptura, mientras expertos advierten que podrían ocultarse en zonas de difícil acceso como la Sierra Nevada de Santa Marta.
Impacto en la comunidad y el comercio local
El motín generó temor entre los ciudadanos y llevó al cierre temporal de locales comerciales en la carrera Quinta, principal corredor comercial. Comerciantes reiteraron su pedido de trasladar el centro de detención fuera del casco urbano para evitar nuevos episodios de violencia y pérdidas económicas.
Respuesta institucional y llamado a soluciones estructurales
El alcalde Carlos Pinedo reconoció la gravedad y solicitó apoyo al gobierno nacional para enfrentar la crisis carcelaria. La situación fue controlada con apoyo policial, dejando un saldo de un fallecido, ocho heridos y daños materiales. Se activó un plan de mejora en alimentación y acompañamiento jurídico, pero se requieren medidas de fondo.
La muerte que genera polémica
Durante el motín falleció Keiner Almanzo, un recluso cuya familia denuncia posible exceso de fuerza policial. Alegan que él estaba demostrando su inocencia en las audiencias y anuncian acciones legales para esclarecer los hechos.
Una crisis prolongada que exige atención nacional
Los expertos coinciden en que los centros transitorios, diseñados para estancias cortas, funcionan como cárceles improvisadas sin infraestructura ni personal suficiente. Hacinamiento y procesos acumulados han convertido estos espacios en focos de tensión, que ahora demandan soluciones estructurales para evitar nuevos desbordes.