Benjamín Netanyahu, primer ministro de Israel, ha definido a Santiago Abascal, líder de Vox, y sus aliados europeos como “compañeros de armas” en una lucha que consideran decisiva para el futuro mundial. Esta declaración se da en el marco de la creación de Patriotas de Jerusalén, la rama israelí de la internacional ultraderechista presidida por Abascal.
A pesar de este respaldo mutuo, Vox ha decidido no apoyar los decretos aprobados por el Gobierno español para mitigar los efectos económicos de la guerra contra Irán, argumentando una falta de confianza en la administración de Pedro Sánchez. Santiago Abascal ha declarado que su partido se opone a cualquier medida proveniente del Ejecutivo, incluso cuando coincida con sus propias demandas.
El líder de Vox ha cerrado filas con Netanyahu y Donald Trump, defendiendo la idea de que un mundo sin el régimen de los ayatolás en Irán es un mundo mejor. Mientras tanto, el Partido Popular comienza a distanciarse del conflicto, reflejando el sentir de muchos españoles que rechazan la guerra.
La internacional ultraderechista y su consolidación en Israel
En enero, una delegación del grupo ultra europeo Patriots, que incluye a Vox, fue recibida en Jerusalén por Netanyahu, quien reafirmó su alianza con estos grupos. El Likud, partido de Netanyahu, fue aceptado como socio observador en la cumbre de Patriots celebrada en Madrid en 2023, evento que contó con figuras como Viktor Orbán, Marine Le Pen y Matteo Salvini.
Durante la reunión, la ministra de Cultura israelí, Mirí Regev, presentó oficialmente Patriotas de Jerusalén, consolidando la presencia de esta internacional ultraderechista en Israel. Aunque Abascal no asistió personalmente, envió a representantes y expresó su apoyo mediante un mensaje en vídeo.
En sus intervenciones, Abascal ha vinculado la defensa de Israel con la lucha contra el islamismo y la izquierda, criticando a la Corte Penal Internacional por emitir órdenes de arresto contra líderes israelíes y de Hamás.
Vinculaciones y apoyo político en España
En España, Vox se ha posicionado como el principal defensor de las demandas israelíes, condicionando apoyos presupuestarios a la eliminación de subvenciones a la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados Palestinos (UNRWA) y solicitando la suspensión de fondos a esta agencia.
El partido ultra también ha promovido la clasificación de la UNRWA como organización terrorista en el Parlamento Europeo, basándose en acusaciones israelíes que no han sido corroboradas por investigaciones independientes.
El lobby ACOM, que promueve intereses del ultranacionalismo israelí en España, ha apoyado la postura de Vox y mantiene vínculos con miembros del partido, aunque también ha enfrentado contradicciones internas en relación con militancias antisemitas pasadas de algunos dirigentes.
Mientras Vox defiende la libertad de expresión frente a la censura en redes sociales, ACOM ha emprendido acciones legales contra periodistas que critican a sus miembros, evidenciando la compleja relación entre la ultraderecha española y las redes de influencia proisraelíes.