La Selección Colombia se despidió de su afición con una victoria 3-1 sobre Costa Rica en el estadio El Campín, en un partido amistoso que sirvió como antesala del Mundial 2026. Con tribunas repletas, show musical de Morat y Carlos Vives, y un ambiente de fiesta, los 26 elegidos por Néstor Lorenzo mostraron su mejor versión y dejaron claro que viajan motivados a la cita orbital.
Un arranque de altos vuelos
El partido comenzó con Costa Rica presionando alto, buscando ser un rival exigente. Sin embargo, Colombia respondió rápido. Al minuto 18, Luis Díaz cobró un tiro de esquina que encontró la cabeza de Dávinson Sánchez, quien sin marca alguna conectó un potente cabezazo para abrir el marcador. El 1-0 desató la euforia en las gradas.
Poco después, una jugada colectiva entre el Cucho Hernández, Jorge Carrascal y Luis Díaz terminó con el '7' definiendo con clase para poner el 2-0. La afición coreó el nombre de Díaz, quien no pareció sentir el desgaste de la temporada.
El susto tico y la reacción colombiana
Costa Rica no se rindió. Andrey Soto aprovechó un descuido defensivo para descontar con un doble cabezazo en el área, venciendo a Camilo Vargas. El 2-1 encendió las alarmas en el banco colombiano, pero el equipo mantuvo la calma.
En el segundo tiempo, Néstor Lorenzo movió el banquillo. Ingresaron James Rodríguez, Luis Suárez, Jhon Lucumí y Jhon Arias. James, ovacionado por la hinchada, no defraudó: filtró un pase milimétrico para Suárez, quien luchó, empujó y sacó un remate bestial para sellar el 3-1 definitivo.
Una despedida inolvidable
Al final del partido, los jugadores caminaron la cancha, intercambiaron aplausos con la afición y se despidieron de un estadio que vibró con el amarillo. Ahora, la Selección viajará a Estados Unidos para enfrentar a Jordania en otro amistoso antes de partir al Mundial.
La afición quería otro gol, una victoria más completa, más emocionante, más de despedida mundialista. James no los defraudó.