Odome Angone, originaria de Gabón y profesora en la Universidad Cheikh Anta Diop de Dakar, denuncia cómo las personas no blancas son obligadas a hablar en nombre de colectivos y no pueden ser ellas mismas en un sistema diseñado para privilegiar la blanquitud. Su libro ‘¿De qué color son los blancos?’ expone la necesidad de visibilizar las voces marginadas en la academia, el arte y la ciencia.
El impacto de la blanquitud y la fragilidad blanca
Angone compara el privilegio de la blanquitud con la carga mental que sufren otros grupos oprimidos, explicando que la fragilidad blanca impide conversaciones abiertas sobre racismo porque resulta incómodo para quienes lo ejercen. Ejemplifica con situaciones cotidianas donde las personas no blancas son sorprendidas o cuestionadas por su competencia o movilidad internacional, reflejando prejuicios internalizados.
Cargas invisibles y salud mental
La investigadora señala que la carga racial afecta psicológicamente a las personas no blancas que deben autovigilarsi para no ser discriminadas o invisibilizadas en espacios diseñados para blancos. Esta tensión constante influye en sus relaciones sociales e intimidad, generando dudas sobre su valor más allá de estereotipos exóticos o coloniales.
Desafíos en la academia y la justicia epistémica
Angone denuncia que la academia no es un espacio neutral, pues el conocimiento se valida principalmente en lenguas coloniales, excluyendo saberes en idiomas maternos africanos. Esto perpetúa un desequilibrio epistémico y reproduce narrativas coloniales y racistas que justificaron la esclavitud y la colonización, por lo que urge renovar los enfoques y diversificar las voces dentro de estos espacios de poder.
La descolonización del arte y la memoria colectiva
Sobre la devolución de objetos robados a África, Angone sostiene que no basta con regresar las piezas a museos, sino que deben ser socializadas con las comunidades originarias para recuperar memorias colectivas. Reconoce la complejidad política y territorial que implica reconstruir comunidades fragmentadas por fronteras artificiales.
Un llamado a la política y la sororidad femenina
Frente a la violencia policial contra estudiantes en Senegal, Angone exhorta a los jóvenes a involucrarse en política para defender sus derechos. Además, reivindica el conocimiento transmitido por las mujeres africanas no escolarizadas, especialmente sus abuelas, como base para el feminismo y la sororidad que impulsa la producción de saberes desde el malestar y la experiencia diaria.