La noche del 10 de abril de 2026, un joven ingresó al Hospital Universitario del Valle 'Evaristo García' portando un arma cortopunzante, generando una situación de pánico en la sala de obstetricia, donde su pareja recibía atención médica por un aborto en curso.
Ante la amenaza, el hospital activó de inmediato los protocolos de emergencia y coordinó la intervención con la Policía Nacional, que logró neutralizar y retirar al hombre sin que se presentaran personas lesionadas durante el procedimiento.
La paciente se encuentra estable y bajo observación, recibiendo la atención adecuada a pesar de la alta demanda y congestión en el área de urgencias del hospital.
“Un hospital es un lugar donde prima la preservación de la vida; cualquier acción que atente contra la tranquilidad de nuestros pacientes, sus familias y nuestro personal asistencial es inaceptable.”
La dirección del hospital rechazó categóricamente la violencia y anunció que el implicado fue puesto a disposición de las autoridades competentes para el proceso judicial correspondiente.
Como respuesta, el HUV anunció el refuerzo de los controles de acceso a la institución para evitar que situaciones similares se repitan, asegurando un entorno seguro y humano para todos los usuarios y el personal médico.