María José participó en un peligroso concurso de licor en Cali
María José Ardila, joven de 23 años, asistió a celebrar el cumpleaños de una amiga el 27 de octubre y luego acudió a un bar en el occidente de Cali, donde se realizaba un reto que consistía en beber cinco o seis botellas de licor en cinco minutos. Su padre, Andrés Ardila, calificó esta actividad como una locura y mostró su rechazo a la promoción de este tipo de concursos que incluso ofrecían un premio de 2 millones de pesos.
El bar no brindó atención médica oportuna tras emergencia
Tras el consumo, María José comenzó a presentar síntomas graves: se desmayó, vomitó y sufrió broncoaspiración, lo que le impidió respirar durante 17 minutos. Según Andrés Ardila, el bar no proporcionó primeros auxilios ni contó con paramédicos o ambulancia, lo que retrasó la atención médica y pudo haber sido determinante en el desenlace fatal.
“Nadie de la discoteca la atendió; llamaron a un amigo porque los taxis no paraban, creyendo que la niña iba borracha. Se perdió demasiado tiempo y esto llevó a este resultado.”
Investigan posible consumo de licor adulterado en la tragedia
El padre de María José indicó que están a la espera del reporte médico legal para confirmar si el licor consumido estaba adulterado, ya que existen sospechas sobre la calidad de las bebidas ofrecidas en el bar. Esta hipótesis es una de las líneas que se investigan para esclarecer las causas del fallecimiento.
Familiares buscan justicia y llaman a acabar con estos retos mortales
Andrés Ardila anunció que está en contacto con abogados para interponer una demanda contra la discoteca por la negligencia y la promoción de prácticas peligrosas. Además, convocó a una velación el 1 de noviembre en el Parque de las Banderas para rechazar estos juegos macabros que ponen en riesgo la vida de los jóvenes.
“Espero que termine este juego macabro de los jóvenes y de esta discoteca, que no cuenta con protocolos adecuados para atender una emergencia.”
¿Cómo evitar que tragedias como esta se repitan?
Este caso pone en evidencia la necesidad de que establecimientos nocturnos implementen protocolos estrictos de seguridad y atención médica inmediata. También abre el debate sobre la regulación de concursos de consumo de alcohol y la prevención de riesgos entre la juventud para evitar más pérdidas irreparables.