De perrodistos a petrolismos: la degradación del periodismo
Los periodistas éramos 'perolistos', aquellos que le ponían 'pero' a todo, o 'perrodistos' que ladrábamos para defender la democracia y lo público. Ahora, según el crítico Ómar Rincón, nos hemos convertido en 'periolistos' —listillos traviesos que se emocionan con un like— y en 'petrolismo', donde toda la información gira en torno a Petro.
El circo mediático y la domesticación
Rincón afirma que los medios se han transformado en 'carpas de circo de pueblo pobre', exhibiendo su precariedad y sumisión al poder. Los periodistas, dice, son el animalito exótico que recibe látigo y galletas del amo. 'Somos el chiste, y no producimos risa, solo indignación', sostiene.
Petro como destructor del periodismo
El columnista señala que una de las grandes obras de Petro ha sido 'explosionar y destruir al periodismo colombiano'. Al igual que Trump, Milei o Bukele, Petro usa las redes sociales no para gobernar, sino para entretener, provocar y destruir periodistas. 'Cada petrotuit es ladrado al unísono por los periodistas', denuncia.
Petro ha logrado que todos los periodistas seamos iguales, todos unidos en la mediocridad, algo así como el tango Cambalache: 'hoy resulta que es lo mismo ser derecho que traidor; ignorante, sabio, chorro, generoso, estafador'.
La salida: reportería con rigor
Frente a este panorama, Rincón propone volver a la reportería como método de rigor periodístico: diversidad y pluralidad de fuentes, contexto y criterio. Solo así se podrá superar el 'patético show' que, según él, están dando los medios y los periodistas en Colombia.