El conservador Péter Magyar asumió este sábado como nuevo primer ministro de Hungría en una ceremonia cargada de simbolismo, marcada por la coincidencia con el Día de Europa y por gestos que subrayan el giro político del país tras 16 años del ultranacionalista Viktor Orbán en el poder.
En su discurso ante el Parlamento, Magyar, de 45 años, subrayó que su mandato responde a una demanda de cambio 'no solo de Gobierno, sino de sistema'.
La asunción de Magyar representa un punto de inflexión en la política húngara, con promesas de desmantelar las estructuras del régimen de Orbán y restaurar la democracia y el estado de derecho en el país.