El mercado de vivienda usada tomó fuerza en Colombia durante 2025 y comenzó a consolidarse como uno de los principales motores del crédito hipotecario y de la actividad económica. Mientras los desembolsos para vivienda nueva cayeron 4,4%, el financiamiento para vivienda usada creció 20,4%, con cerca de 93.500 operaciones en todo el país. Según cifras presentadas por Colombia Fintech, ANIF y Habi, este segmento ya representa el 47% del valor total de la cartera hipotecaria nacional.
Por cada peso desembolsado en crédito para vivienda usada, la economía colombiana genera $4,8 adicionales en el PIB real.
Un crecimiento que dinamiza la economía
El impacto multiplicador de la vivienda usada se refleja en el aumento de la actividad económica asociada: compraventas, remodelaciones, mudanzas y servicios financieros. Gabriel Santos, presidente de Colombia Fintech, destacó durante el foro 'Vivienda usada como motor de crecimiento económico y bienestar financiero' que este segmento no solo estabiliza el mercado hipotecario, sino que genera empleo y dinamiza sectores conexos.
El contraste con la vivienda nueva
Mientras la vivienda usada crece a doble dígito, la vivienda nueva enfrenta una contracción del 4,4% en desembolsos. Este fenómeno responde a factores como la preferencia de los compradores por opciones más accesibles y la menor disponibilidad de proyectos nuevos en ciertas zonas urbanas. La vivienda usada se posiciona así como una alternativa clave para hogares que buscan financiamiento.