Bolivia se enfrenta a un intento de 'golpe de Estado', declaró este martes el subsecretario de Estado de Estados Unidos, Christopher Landau, en medio de las masivas protestas que buscan la renuncia del presidente centroderechista Rodrigo Paz. La advertencia se produce apenas seis meses después de que Paz asumiera el poder, en un contexto de creciente tensión política y reclamos de sectores que exigen medidas para enfrentar la crisis económica.
Landau, quien se encuentra de visita en la región, señaló que las manifestaciones, aunque legítimas en su origen, están siendo instrumentalizadas por grupos que buscan desestabilizar al gobierno democráticamente electo. 'Estamos observando con preocupación los intentos de socavar el orden constitucional en Bolivia', afirmó el funcionario estadounidense.
Un contexto de crisis y protestas
Las protestas, que han tomado fuerza en las últimas semanas, exigen la renuncia de Paz debido a la grave situación económica que atraviesa el país, con una inflación descontrolada y un aumento del desempleo. Sin embargo, el gobierno ha denunciado que detrás de las movilizaciones hay intereses políticos que buscan un cambio de régimen por la fuerza.
No permitiremos que la democracia boliviana sea víctima de un golpe de Estado. Hacemos un llamado a la calma y al diálogo para resolver las diferencias
La declaración de Landau se suma a la de otros líderes internacionales que han expresado su respaldo al gobierno de Paz, mientras que la oposición niega cualquier intención golpista y asegura que las protestas son una expresión legítima del descontento popular.
Hasta el momento, no se han reportado enfrentamientos violentos de gran escala, pero la tensión sigue en aumento. Organismos internacionales han instado a ambas partes a buscar una salida pacífica a la crisis.