Una promesa que no despega
Hace seis meses, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, anunció la compra del lote definitivo para el Batallón de Alta Montaña ‘Coraza’, que se ubicaría en la zona rural de Jamundí. Sin embargo, la obra aún no inicia, mientras el municipio sigue siendo golpeado por vehículos bomba y ataques de la disidencia ‘Jaime Martínez’.
El impacto de la violencia en Jamundí
- Disidencias de las Farc, especialmente el grupo ‘Jaime Martínez’, operan en la zona.
- La población civil ha sido víctima de la violencia y el desplazamiento.
- La falta de una base militar de alta montaña dificulta el control territorial.
La respuesta del nuevo gobierno
El presidente electo Abelardo De la Espriella aseguró que el Batallón de Alta Montaña será una prioridad en su administración, buscando fortalecer la seguridad en el suroccidente del país.
De la Espriella, quien se posesionará el 7 de agosto, ha señalado que este proyecto es clave para combatir a los grupos armados que azotan a Jamundí y sus alrededores. Mientras tanto, la comunidad espera que las promesas se conviertan en acciones concretas.