El sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia este lunes 10 de agosto volvió a poner en evidencia una condición geológica del país: Colombia está ubicada en una región tectónicamente activa y, particularmente en su zona occidental, existe una interacción permanente entre placas que puede generar terremotos de gran magnitud.
Un evento que marca un hito en la última década
El movimiento, que ocurrió a las 7:34 de la mañana, tuvo epicentro en la zona de José del Palmar, en Chocó, y una profundidad de 88 kilómetros, según informó Julio Fierro Morales, director general del Servicio Geológico Colombiano (SGC). “Es el sismo más fuerte que se ha sentido en la última década en el país”, señaló el directivo.
La geología detrás de los temblores en el occidente
La actividad sísmica en esta región no es casualidad. Colombia se encuentra en el Cinturón de Fuego del Pacífico, una de las zonas con mayor actividad sísmica y volcánica del planeta. En el occidente del país, convergen varias placas tectónicas: la placa de Nazca, la placa Sudamericana y la placa del Caribe. Esta interacción genera esfuerzos y deformaciones que pueden liberar grandes cantidades de energía, como ocurrió en este sismo.
- La placa de Nazca se desplaza hacia el este y subduce bajo la placa Sudamericana, lo que acumula tensión en la zona de contacto.
- La placa del Caribe también interactúa con la placa Sudamericana en el norte del país, generando una compleja red de fallas geológicas.
- La profundidad del sismo (88 km) indica que se originó en la zona de subducción, donde la energía acumulada se libera de manera abrupta.
Un historial de grandes terremotos
El sismo de 7,4 vuelve a poner la mirada sobre una región con antecedentes de grandes terremotos, como el de 1979, de magnitud 7,2, que también afectó al occidente colombiano. Estos eventos recuerdan la importancia de la preparación y la respuesta ante emergencias en un país con una geología tan dinámica.
“Es el sismo más fuerte que se ha sentido en la última década en el país”, señaló Julio Fierro Morales, director general del Servicio Geológico Colombiano.
Las autoridades ya activaron los protocolos de emergencia y monitorean posibles afectaciones en al menos 21 municipios. Mientras tanto, los expertos insisten en que la prevención y la educación sísmica son fundamentales para mitigar los riesgos en una región que, por su ubicación, seguirá temblando.