Durante su primer discurso como presidente de la República, Abelardo De la Espriella se refirió a la crisis que enfrenta el sistema de salud en Colombia. El mandatario fue enfático al afirmar que su gobierno no asumirá este asunto desde posturas ideológicas, sino desde una perspectiva centrada en las personas.
Un drama humano, no un debate político
De acuerdo con De la Espriella, lo que hoy vive el país en materia de salud es un 'drama profundamente humano'. En ese sentido, señaló que la prioridad de su administración será atender las necesidades reales de los ciudadanos, dejando de lado cualquier enfoque que no contribuya a solucionar los problemas de fondo.
No asumiremos el asunto de la salud desde tesis ideológicas; lo asumiremos desde la realidad que viven millones de colombianos que hoy no encuentran respuesta en el sistema.
Las declaraciones del presidente se dan en un contexto de alta tensión en el sector salud, con denuncias de demoras en la prestación de servicios, crisis financiera en varias EPS y quejas constantes por la falta de medicamentos e insumos en distintas regiones del país.
Un primer mensaje de gobierno
Con estas palabras, De la Espriella envió una señal clara sobre el enfoque que tendrá su gobierno en uno de los temas más sensibles para la población. El presidente también anunció otras medidas de choque, como la eliminación del impuesto al patrimonio y un decreto de austeridad, en el marco de una reforma tributaria que buscará aliviar la carga fiscal de los ciudadanos.
La promesa de abordar la salud sin dogmatismos abre la puerta a un diálogo más amplio con actores del sector, aunque todavía no se conocen detalles concretos sobre las políticas que implementará el nuevo gobierno para superar la crisis.