En medio de los reparos de la Defensoría del Pueblo, el presidente Gustavo Petro salió a defender la creación de cinco Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) previstas para el tránsito a la vida civil de cuatro grupos armados con participación en la ‘paz total’. El mandatario confirmó además que el ‘Ejército Gaitanista de Colombia’ aceptó concentrar a 400 integrantes sin solicitudes de extradición vigentes, en una apuesta que sigue despertando dudas por el alcance jurídico y los riesgos de seguridad alrededor de estos espacios.
Ahora atacan las ZUT, zonas de concentración de combatientes para su desmovilización, el último paso a la desmovilización de la violencia, cuando es de ley y se ha practicado desde hace décadas, incluido el proceso de paz con el M-19 hace 34 años. No les gusta tocar la posibilidad de la paz, porque saben que en la paz acaba la economía ilícita.
En una reunión realizada hace una semana en la Casa de Nariño, el mandatario autorizó a las delegaciones avanzar en el traslado a las ZUT de integrantes del autodenominado Ejército Gaitanista de Colombia (EGC), Comuneros del Sur, Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano (CNEB) y frente 33 del Estado Mayor de Bloques y Frente. Dichas zonas estarán ubicadas en Tierralta (Córdoba), Roberto Payán y Mallama (Nariño), Valle del Guamuez (Putumayo) y Tibú (Norte de Santander).
Las críticas de la Defensoría del Pueblo
Este martes, la Defensoría del Pueblo cuestionó el apuro con el que la Casa de Nariño intenta dejar andando mecanismos que, en la práctica, recaerían sobre el próximo gobierno y que, según la ley, solo pueden establecerse cuando un proceso de paz ha alcanzado un estado avanzado orientado al desarme.
Las ZUT únicamente se pueden establecer en un estado avanzado del proceso de paz
La defensora advirtió que el amplio margen de discrecionalidad del presidente para impulsar negociaciones no puede convertirse en arbitrariedad.
El comunicado del 'Ejército Gaitanista de Colombia' y la polémica con el comisionado de Paz
También este martes, el 'Ejército Gaitanista de Colombia' anunció en un comunicado que aceptó, 'de buena fe, que el ingreso a las ZUT quede limitado a aquellos combatientes que no se encuentren solicitados en extradición'. Es decir, sin la presencia de Jovanis de Jesús Ávila, alias Chiquito Malo.
'El autodenominado EGC ha acordado integrar 400 combatientes para su tránsito a la vida civil. Ninguno de ellos, como fue mi solicitud, tiene requerimientos de extradición', indicó Petro.
Ahora bien, el proceso con el ‘Ejército Gaitanista de Colombia’ no tiene carácter político, por lo que cualquier eventual tránsito de esa estructura armada hacia el desarme y la desmovilización requiere de una ley de sometimiento a la justicia, un punto que sigue sin resolverse.
De todas formas, el proceso con el 'clan' generó un fuerte cortocircuito entre el presidente Gustavo Petro y su comisionado de Paz, Otty Patiño, a quien desautorizó públicamente por no haberle consultado la lista de capos para los que se pidió el levantamiento de órdenes de captura y cuya solicitud fue rechazada por la Fiscalía.