Un plan para romper el centralismo bogotano
El presidente electo Abelardo De La Espriella avanza con su promesa de descentralizar el gobierno, anunciando la instalación de sedes del Ejecutivo fuera de Bogotá y una reforma constitucional para declarar a Barranquilla como capital alterna. La iniciativa responde a un reclamo histórico de reducir la concentración del poder político y administrativo en la capital del país.
Los retos logísticos y legislativos del proyecto
El camino no será sencillo: implicará importantes desafíos logísticos y presupuestales para trasladar parte de la actividad gubernamental a las regiones. La propuesta de declarar a Barranquilla capital alterna requerirá una reforma constitucional que debe superar ocho debates en el Congreso, un trámite legislativo extenso.
Reacciones de alcaldes y expertos
Los alcaldes de Cali, Alejandro Eder, y de Medellín han recibido con agrado la propuesta. Eder puso a disposición la antigua sede de la FES para que De La Espriella despache desde su ciudad. Además, se anunció que Medellín será sede de ProColombia y del Escudo de las Américas, en un convenio con Estados Unidos.
"Que el presidente electo haya decidido gobernar desde nuestra ciudad es un reconocimiento a la importancia del suroccidente colombiano. Desde la Alcaldía de Cali ponemos a su disposición la antigua sede de la FES para que despache cuando se encuentre en nuestra ciudad", señaló el alcalde de Cali, Alejandro Eder.
Pablo Sanabria Pulido, profesor de la Universidad Icesi, destacó que esta puede ser una oportunidad para redefinir el modelo de operación del Estado colombiano, con una especialización de entidades nacionales en diferentes ciudades: ciencia y tecnología en Medellín, deportes y cultura en Cali, agricultura en Villavicencio o Palmira, entre otros.
El ambiente en el Congreso: apoyo costeño y críticas de la oposición
El analista político Gonzalo Araujo indicó que este tipo de proyectos suelen ser de rápido trámite y baja oposición, ya que es común que los parlamentarios exalten municipios. De La Espriella cuenta con una bancada grande de congresistas costeños y con los nuevos presidentes del Senado y la Cámara, Honorio Henríquez y Nicolás Barguil, ambos de la costa Caribe, lo que podría facilitar las discusiones.
El alcalde de Barranquilla, Alejandro Char, expresó su respaldo: "Su decisión de escoger a Barranquilla como capital alterna de la Presidencia de la República es una muestra de confianza en nuestra ciudad y un mensaje claro de que las regiones vuelven a ocupar el lugar que les corresponde en la construcción del país".
"Casanare y Arauca inundándose, la salud en crisis y la seguridad peor, pero al presidente Abelardo De La Espriella le parece que lo más importante es inventarse una nueva capital alterna. Una presidencia de las regiones atendería los problemas de la gente", manifestó la senadora de Dignidad y Compromiso, Jennifer Pedraza.
Críticas y advertencias sobre el fondo del problema
A pesar del apoyo, Araujo advirtió que hacer de Barranquilla la capital alterna no combate el problema de fondo del exceso de centralismo. "Para avanzar en ese frente es mejor y más oportuno reglamentar como corresponde la ley del Sistema General de Participación que fue recientemente aprobada", sostuvo. El ambiente en el Legislativo sería favorable para el nuevo gobierno, aunque el Pacto Histórico y otras bancadas independientes han mostrado reparos.