Un triunfo ajustado que refleja la división del país
Por primera vez en la historia democrática de Colombia, un candidato llega a la Presidencia enarbolando un discurso en contra de los partidos tradicionales y del llamado establishment. El abogado Abelardo de la Espriella es el nuevo huésped de la Casa de Nariño, con más de 12,9 millones de votos y una escasa ventaja de menos del 1 por ciento frente a Iván Cepeda, candidato del oficialismo y de la izquierda. Este resultado 'cabeza a cabeza' muestra, como nunca antes, a un país dividido.
La campaña del ‘Tigre’: inteligencia artificial y estrategia digital
De la Espriella capitalizó la oposición al actual Gobierno de Gustavo Petro. Su campaña, según expertos en marketing político, es un caso de éxito calcado de otras fórmulas de ultraderecha que se impusieron en países del Cono Sur como Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina. Rápidamente posicionó su eslogan 'Firme por la patria', acompañado del saludo militar, se 'apropió' de la camiseta de la Selección Colombia y, a través de miles de grupos de WhatsApp, logró crear comunidad al estilo de las empresas multinivel. Además, fue el 'rey' del contenido hecho con inteligencia artificial, difundiendo mensajes sumamente emocionales.
“Estuvo muy bien asesorado y su campaña se vio mucho más profesional. Toda la estrategia lo posicionó como el representante de ‘los nunca’, y el uso de la camiseta de la Selección Colombia en plena temporada mundialista fue un plus. Él apostó mucho más por las redes sociales que su contendor”, afirmó Alessandro Iácono, experto en estrategia electoral.
Trayectoria polémica: de defensor de víctimas a abogado de cuestionados personajes
De la Espriella nació en Montería, tiene 47 años, es esposo de Ana Lucía Pineda y padre de cuatro hijos. Es uno de los penalistas con más renombre, pero también uno de los más polémicos. Fue el abogado de Natalia Ponce de León, víctima de un ataque con ácido, y logró que estos casos se judicializaran como tentativa de homicidio. También representó a la familia de Rosa Elvira Cely, cuyo caso motivó la ley de feminicidio en Colombia. Sin embargo, también defendió a Álex Saab, señalado testaferro de Nicolás Maduro; a David Murcia Guzmán, cabeza de la pirámide DMG; y a parapolíticos como Dieb Maloof, Rocío Arias y Eleonora Pineda. Entre sus exclientes figuran los primos Nule, condenados por el carrusel de la contratación, y Jorge Pretelt, exmagistrado condenado por corrupción.
Las críticas y su defensa: 'Nunca fui abogado de mafiosos'
Las críticas a su defensa de estos personajes polémicos se quedan en el plano de las valoraciones personales. Constitucionalmente, toda persona tiene derecho a ser defendida. De la Espriella dice que cuando representó a Saab no sabía de sus nexos con el régimen chavista y que Murcia le entregó una contabilidad falsa. “Mis odiadores dicen que yo soy el abogado de la mafia. Y yo nunca fui abogado de mafiosos. No porque no tuviesen derecho a un abogado, sino porque el ambiente nunca me gustó”, dijo en entrevista con Bocas.
Un estilo de vida ostentoso y un giro ideológico
Abelardo se jacta de haber sido, en su momento, el penalista que más cobraba en el país y de haber amasado una fortuna que presumía entre lujos: avión privado, colección de relojes y marcas de ron y vino. Una de las 'ñapas' de su campaña fue el merchandising de la marca 'Defensores de la Patria', con relojes y tenis con la imagen de un tigre. Su discurso se enfocó en seguridad con 'mano dura', defensa del capital privado, sí al fracking, catolicismo, simpatías con Estados Unidos y defensa de la 'familia tradicional', así como oposición al aborto y al matrimonio igualitario. Sin embargo, aseguró que respetaría las decisiones ya adoptadas por la Corte Constitucional. Estas posturas le merecieron apoyos regionales de figuras como Javier Milei y Keiko Fujimori. Las críticas apuntan a un giro de 180 grados: hace una década era ateo y defendía la adopción gay. Él dice que cambió cuando fue padre.
Sus promesas de gobierno: reducir ministerios y fumigar cultivos de coca
El nuevo jefe de Estado prometió eliminar '9 o 10' de los 19 ministerios que existen, porque 'Colombia tiene más de 700.000 funcionarios y contratistas que le sobran', fumigar 'las más de 330.000 hectáreas de coca y bombardear los campamentos del narcoterrorismo'.
Un origen costeño y una fórmula vicepresidencial clave
De la Espriella quería ser periodista; a los 10 años condujo un programa llamado La voz de Montería y a los 12 presentó Inquietudes juveniles en Telecaribe. Es hijo y nieto de 'Abelardos'. Su padre tuvo trayectoria en la vida pública de Córdoba como diputado, magistrado y notario. Para acercarse a los rolos y cachacos, acertó con el exministro de Hacienda José Manuel Restrepo como fórmula vicepresidencial.