El pasado martes 5 de mayo, un adolescente de 13 años, estudiante del Instituto São José, ingresó al colegio con un arma de fuego y abrió fuego contra el personal administrativo y los estudiantes. El ataque dejó dos mujeres fallecidas y cinco heridos, en un suceso que ha conmocionado a la ciudad de Río Branco, en el estado de Acre, Brasil.
Las víctimas: dos inspectoras dedicadas
Según reportes del medio g1 y la confirmación oficial de la Policía Militar, las víctimas fueron identificadas como Alzenir Pereira da Silva, de 53 años, y Raquel Sales Feitosa, de 37 años, quienes murieron en el lugar. Sus compañeros las describieron como funcionarias sumamente dedicadas a su labor en el centro educativo.
Eran mujeres entregadas a su trabajo, siempre pendientes de los estudiantes. Su pérdida es irreparable para la comunidad educativa.
El impacto en la comunidad y las medidas oficiales
Autoridades y familiares rindieron homenaje a las inspectoras fallecidas, mientras el gobierno estatal decretó la suspensión de clases por tres días en señal de duelo. El caso ha reavivado el debate sobre la seguridad en las escuelas y la necesidad de reforzar los protocolos de prevención de violencia armada.
Un operativo sin precedentes
La Policía Militar actuó de inmediato para contener la situación. El menor fue detenido y se encuentra bajo custodia de las autoridades judiciales. Se investiga cómo obtuvo el arma y si hubo señales previas de alerta entre su círculo social.