La temporada del Real Madrid ya es historia para muchos. Sin títulos, con el Camp Nou celebrando la Liga del Barça y el vestuario señalando a Carlo Ancelotti tras su salida en abril. Pero el libro 2025-2026 todavía no se cierra. Queda una página: la Supercopa de España, una esperanza para el equipo blanco.
Sí, ese trofeo de enero que muchos desprecian en agosto. Hoy es el único objetivo real que le queda al conjunto blanco y a su hinchada. Y no es menor. Ser segundo te da el billete. Y el Madrid lo es, con 8 puntos de ventaja sobre el Villarreal a falta de 9 por jugarse, así que van con todo por esa victoria.
Una cuenta simple para evitar la catástrofe
La cuenta es muy simple. Al equipo de Álvaro Arbeloa le basta con sumar un punto en tres partidos: Oviedo y Athletic en el Bernabéu, Sevilla en el Pizjuán. También le sirve que el Villarreal pinche en alguno de sus encuentros. Solo una catástrofe lo dejaría fuera: perder todo y que el submarino amarillo gane todo. Improbable, pero este Madrid 2026 ya nos enseñó que nada es seguro y que todo puede cambiar en un segundo.
El ambiente en el Bernabéu: silencio y descontento
Por eso el club quiere finiquitarlo el jueves 15 de mayo ante el Real Oviedo. 9:30 pm en el Bernabéu. Un horario malo y un ambiente peor. La afición está dolida. Se espera media entrada. El descontento es total tras un año sin celebrar nada. Los pitos ya sonaron contra directivos y jugadores tras el clásico y eso hace que el encuentro sea aún más tensionante.
La Supercopa: más que un trofeo, el inicio de la reconstrucción
Ganar la Supercopa en enero no tapa el fracaso de mayo. Pero sí puede marcar el inicio del nuevo proyecto. Será el primer título en disputa la próxima temporada. El primero que puede cortar la sequía. El primero de Arbeloa si sigue, o del técnico que venga.
Mbappé, si vuelve, lo jugaría. Los nuevos fichajes también. Por eso ese punto vale más de lo que parece. No da copas. Pero da una excusa para creer que el 2026-2027 empezará distinto.
El Madrid no se juega la Liga. Se juega no faltar a la primera cita del próximo curso. Y en este club, no estar, aunque sea en Arabia en enero, también es una derrota.