Un llamado a la polarización que enciende alarmas
Mientras el presidente electo Abelardo de la Espriella insiste en la unidad nacional y en ofrecer garantías a la oposición, declaraciones de Vivian Marín, secretaria política de la Juventud Comunista de Colombia (Juco), han generado un fuerte rechazo. En sus palabras, la tarea es 'hacer invivible este país para Abelardo de la Espriella, decirle a la derecha que somos una plaga'.
No, la tarea de nuestra generación no es volver a Colombia inviable, es volverla mejor. Por eso rechazo profundamente este mensaje, porque una cosa es hacer oposición y otra muy distinta es salir a anunciar que le van a hacer la vida imposible a un país porque perdieron la elección. Eso no es democracia.
María Paz Buitrago, edil de Chapinero y miembro de las juventudes del Centro Democrático, fue una de las primeras en condenar el mensaje. A su juicio, estas declaraciones no representan una oposición legítima, sino una amenaza contra la estabilidad del país.
Reacciones desde el Congreso y advertencias de mano firme
El representante a la Cámara del Centro Democrático, José Jaime Uscátegui, también se pronunció: 'No aceptaremos que Colombia vuelva a ser secuestrada por el vandalismo, el caos y la violencia. Quienes justifican los ataques a los comercios, la destrucción de los CAI y las agresiones contra nuestra Fuerza Pública le hacen un enorme daño al país. Frente a ellos habrá millones de colombianos defendiendo la democracia, la autoridad y el Estado de derecho'.
Las declaraciones de Marín no son un hecho aislado. El presidente Gustavo Petro continúa cuestionando los resultados de la segunda vuelta electoral, en la que Abelardo de la Espriella venció a Iván Cepeda. Desde sectores de la izquierda ya se había advertido sobre posibles acciones de protesta si no ganaba su candidato.
La postura del presidente electo: unidad y firmeza
Abelardo de la Espriella ha reiterado su compromiso con la unidad nacional y con dar garantías a todos los sectores políticos. No obstante, también ha advertido que actuará con mano firme ante quienes se salgan de la Constitución y la ley. El presidente electo no asistirá a la Casa de Nariño antes de su posesión, en señal de independencia y respeto institucional.