Las multas que pagan las empresas por no contratar aprendices aumentaron de manera significativa tras la entrada en vigencia de la reforma laboral, al tiempo que creció la cantidad de compañías que optan por esta alternativa.
El recaudo, que actualmente asciende a una millonaria cifra, funciona como una compensación económica cuando no se vinculan aprendices, y este monto lo recibe directamente el Servicio Nacional de Aprendizaje (Sena).
Más de 8.000 empresas prefirieron pagarle una multa al Sena que contratar a aprendices tras la reforma laboral.
La tendencia refleja un cambio en la dinámica laboral, donde un número creciente de compañías encuentra más rentable asumir la sanción económica que cumplir con la cuota de aprendices establecida por la ley.