Un abogado con trayectoria académica y compromiso social
Ricardo Giraldo, fundador de RAG Abogados S.A.S., combina un sólido perfil académico en derecho penal con una vocación orientada a la justicia social. Con un magíster en Derecho Procesal Penal y Teoría del Delito, múltiples especializaciones y estudios internacionales, avanza en la culminación de su doctorado en Derecho, fortaleciendo su experiencia para abordar retos complejos.
Diálogo formal entre el Estado y el EGC en Catar
Giraldo está al frente de un proceso sin precedentes: el inicio de negociaciones formales entre el gobierno colombiano y el Ejército de Guerrillas del Catatumbo (EGC), con Catar como sede y mediador. Este acercamiento representa un hecho inédito en Latinoamérica, donde un país como Catar actúa como anfitrión en un proceso de paz con un grupo armado ilegal.
“Lo relevante no son los logros personales, sino que las comunidades vivan en paz y con oportunidades dignas”, afirmó Giraldo, destacando la confianza depositada por el Estado Mayor Conjunto del EGC.
Llamados a la unidad y la responsabilidad política
Con un tono sereno y espiritual, Giraldo pidió a las partes mantener la mesa de diálogo para terminar un “conflicto armado degenerado” que ha causado graves violaciones a los derechos humanos. Invitó también al ELN y a las disidencias de las FARC a sumarse a la búsqueda de paz, dejando atrás ideologías y agendas políticas.
Reconoció la labor diplomática de la embajadora Odette Yidi en Catar y la experiencia del mediador Ahmed Alzada, quienes han sido claves en este proceso. Sin embargo, advirtió que el apoyo debe extenderse a la comunidad internacional, especialmente a Estados Unidos, y a la clase política colombiana.
“Los problemas de Colombia son estructurales; no basta con culpar a los grupos armados, porque su existencia refleja deudas históricas”, señaló Giraldo.
Finalmente, lanzó un mensaje crítico a la dirigencia nacional, que según él está enfocada en campañas políticas y no en la paz real. “Basta de discursos de odio e incitación a la guerra. Si la guerra fuera la solución, Colombia sería más segura que Suiza”, concluyó.