Quizás no lo sepa, pero si es de los que le pone algo de azúcar a su tinto cada mañana, puede ser que esté tomando todos los días azúcar boliviana, producto que no deja de crecer en Colombia pese a las advertencias de los gremios locales.
Un crecimiento que enciende las alarmas
Las importaciones de azúcar provenientes de Bolivia se dispararon un 358 por ciento durante el 2025, según datos recientes. Colombia recibe el 62 por ciento de todo lo que Bolivia le envía al mundo, lo que ha puesto en alerta a la Asociación de Cultivadores de Caña de Azúcar (Asocaña).
El llamado del gremio azucarero
Asocaña ha solicitado al Gobierno Nacional establecer reglas claras para la importación de azúcar, con el fin de evitar una competencia desleal que pueda afectar a los productores colombianos. El gremio advierte que, de no tomarse medidas, la producción local podría verse seriamente afectada.
Necesitamos reglas de juego equitativas que protejan a nuestros cultivadores y garanticen la sostenibilidad del sector azucarero en Colombia.
La situación se da en un contexto de incertidumbre económica, mientras la prima de riesgo de Colombia se sigue alejando de la de sus pares de la región, ad portas de las elecciones presidenciales.