Durante seis días, Santa Marta se convierte en el epicentro de la lucha contra los combustibles fósiles con la reunión de delegados de más de 50 países. El encuentro internacional busca definir estrategias para que América Latina y el Caribe transiten hacia economías y sistemas energéticos libres de carbón, gas y petróleo, principales causantes del cambio climático.
La conferencia llega en un momento complejo para la región, marcada por la volatilidad de los precios del petróleo debido a conflictos internacionales y procesos electorales en países clave como Brasil, Colombia y Bolivia. Expertos señalan las contradicciones políticas de varios gobiernos que, pese a comprometerse públicamente con la transición energética, continúan explorando y explotando recursos fósiles.
- Colombia mantiene cerca del 30% de sus exportaciones vinculadas al petróleo, aunque promueve una narrativa de abandono de los fósiles desde 2022.
- México impulsa el fracking para gas natural bajo la administración de Claudia Sheinbaum.
- Brasil explora petróleo y gas incluso en la Amazonia para financiar su transición energética.
- Algunos países ven la crisis energética global como oportunidad para aumentar su producción fósil, con Brasil y Argentina en posición destacada.
En materia de generación eléctrica, América Latina presenta avances significativos. En 2025, el 63% de la electricidad regional provino de fuentes renovables, superando el promedio mundial del 34%. La hidroeléctrica sigue siendo predominante con un 40%, pero la solar y eólica aumentaron su participación a un 19%, también por encima del promedio global.
- Chile lidera con el 25% de su electricidad generada por energía solar, segundo a nivel mundial.
- Brasil superó por primera vez la generación solar (12%) a la de combustibles fósiles (11%) en su matriz eléctrica.
- Uruguay, El Salvador y Honduras registran despliegues notables en renovables.
- Colombia y México muestran rezagos: Colombia con solo 5.3% en solar y eólica, México con un 62% de electricidad generada por gas, mayor al promedio regional.
“El modelo actual presiona a nuestros países para seguir en la vía de las industrias extractivas y retrasa el plan de transición energética”, afirma Carola Mejía de la Red Latinoamericana y del Caribe por Justicia Económica, Social y Climática.
La conferencia también destaca la importancia de incluir a los pueblos indígenas en la discusión, quienes demandan una participación central y legítima en la construcción de soluciones frente a la crisis climática. Activistas y organizaciones indígenas enfatizan que el éxito del evento dependerá de su integración real en los procesos.
Los próximos días en Santa Marta estarán marcados por diálogos académicos, encuentros con comunidades indígenas, sindicatos, parlamentarios y gobiernos locales, culminando con un panel ministerial. Los resultados se consolidarán en un informe que se espera entregar en junio, un mes antes de las elecciones presidenciales en Colombia.