Una imagen que muestra a un soldado israelí destruyendo con un mazo una estatua de Jesús en el pueblo cristiano de Debel, ubicado en el sur de Líbano cerca de la frontera con Israel, se ha viralizado en redes sociales generando una fuerte controversia internacional.
El ejército israelí confirmó este lunes la autenticidad de la fotografía en la que se observa al militar a punto de golpear la cabeza de la figura religiosa, que estaba previamente descolgada del mástil y colocada invertida en el suelo fuera de la iglesia.
Ante la indignación generada por la imagen, el primer ministro Benjamin Netanyahu anunció la apertura de una investigación penal para esclarecer los hechos y tomar las acciones correspondientes.
“Estas acciones no representan los valores del Ejército de Defensa de Israel ni del Estado de Israel”, afirmó Netanyahu en un pronunciamiento oficial.
El incidente ha tensado aún más las relaciones entre Israel y Líbano, dos países con un historial conflictivo y fronteras marcadas por la desconfianza y enfrentamientos.